ANÁLISIS – Puede haber una explicación real detrás de las dificultades de los segundos pilotos de Red Bull Racing. Y no, no es porque Max Verstappen tenga un coche diferente… pero vayamos paso a paso.
El debut de Isack Hadjar fue sorprendente: mientras Verstappen terminó 20º tras un incidente, el francés logró un increíble tercer puesto en clasificación antes de retirarse en la carrera. Sin embargo, la historia parece repetirse una vez más en el segundo asiento de Red Bull.
2020: el primer coche desarrollado completamente para Verstappen
Volvamos a 2020, el primer año en el que el proyecto de Red Bull estuvo completamente en manos de Verstappen (el coche de 2019 también había sido desarrollado con la aportación de Daniel Ricciardo). Al inicio de esa temporada, el rendimiento del segundo piloto, Alexander Albon, fue muy bueno. En Austria, sin el contacto con Lewis Hamilton, incluso podría haber logrado su primera victoria en Fórmula 1.
Después llegaron un cuarto y un quinto puesto. Pero a medida que avanzó la temporada, el rendimiento de Albon empezó a caer. En aquel momento parecía solo un bajón de forma, pero en realidad fue el comienzo de un patrón que se repetiría muchas veces.
De Pérez a Tsunoda: el mismo patrón
Albon dejó el equipo y llegó Sergio Pérez. El mexicano comenzó muy bien en 2021: ganó en Bakú, terminó tercero en Francia y logró varias actuaciones sólidas, situándose a unos 40 puntos de Hamilton tras ocho carreras.
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El caso más evidente fue 2023. En las primeras cinco carreras, Pérez ganó dos Grandes Premios, una Sprint y consiguió dos segundos puestos. En las siguientes diecisiete carreras no volvió a ganar: solo terminó dos veces segundo y tres veces tercero. El patrón continuó en 2024: seis podios entre Sprint y carrera en las primeras seis citas… y ninguno en las dieciocho restantes.
En 2025, dejando de lado la breve etapa de Liam Lawson, Yuki Tsunoda comenzó con tres resultados en los puntos en las primeras cinco carreras. En las diecisiete restantes solo sumó cuatro más.
Entonces, ¿es realmente un “asiento maldito”… o hay una explicación técnica?
La explicación técnica
Según Albon, sí la hay. El piloto explicó cómo funciona el coche de Red Bull. Verstappen quiere un coche con un tren delantero muy fuerte, agresivo y preciso en la entrada de curva. Al inicio de la temporada el coche es más equilibrado, pero a lo largo del año Verstappen pide desarrollos que hagan el frontal cada vez más reactivo. Esto hace que el coche sea más rápido, pero también mucho más difícil de llevar al límite.
Al principio del año el Red Bull es relativamente manejable. Con el paso de las carreras, sin embargo, requiere una precisión extrema para explotar todo su potencial, algo que prácticamente solo Verstappen consigue hacer.
Albon explicó que, «cuando los compañeros intentan seguir su ritmo, empiezan a asumir más riesgos». Esto provoca errores, accidentes y una pérdida progresiva de confianza, mientras el coche se vuelve cada vez más agresivo.
Foto: Red Bull, Oracle Red Bull Racing, Formula 1