El piloto británico se estrelló ayer en Suzuka: los detalles
Un momento de tensión en el circuito de Suzuka durante la segunda jornada de los test reservados de Pirelli para el desarrollo de los neumáticos de lluvia: Arvid Lindblad, rookie de Racing Bulls que tan bien ha comenzado su aventura en la Fórmula 1, perdió el control de su monoplaza debido al aquaplaning, deslizándose fuera de la pista e impactando contra las barreras de protección.
Las inestables condiciones meteorológicas hicieron que el trazado japonés (ya de por sí nada sencillo) resultara especialmente peligroso, con agua estancada en varios puntos de la pista: precisamente en uno de esos tramos, el coche de Lindblad perdió adherencia de forma repentina, sin dejarle al piloto ninguna posibilidad de reacción. El impacto causó daños visibles en la parte delantera del monoplaza, con el alerón completamente destruido.
Por fortuna, el balance físico fue completamente positivo: Lindblad abandonó el habitáculo por su propio pie, sin sufrir consecuencias.
El piloto británico había relevado en pista a Liam Lawson, quien había conducido durante la primera jornada justo después del Gran Premio de Japón. También presentes en Suzuka estaban Red Bull Racing, con Isack Hadjar al volante, apoyando el programa de desarrollo de neumáticos de lluvia del proveedor único de la Fórmula 1.
A pesar del susto, Lindblad volvió a la acción durante la tarde, completando el programa de trabajo previsto y contribuyendo a la recogida de datos en unas condiciones que – precisamente por su dificultad – resultan muy valiosas de cara al futuro.
Foto: Visa CashApp RB F1 Team