Nuestro Nicolò Bulega parecía ya destinado a desembarcar en MotoGP; sin embargo, la situación parece complicarse drásticamente.
Nicolò Bulega está dominando el Mundial de Superbike 2026 con una facilidad asombrosa: dos tripletes en las dos primeras citas, en Phillip Island y Portimao, sin que la competencia haya dado en ningún momento la sensación de poder inquietarlo. Y sin embargo, a pesar de sus actuaciones y de su papel como probador de la nueva 850cc, el gran salto a MotoGP para 2027 parece volverse cada día más difícil.
La trayectoria del piloto italiano parecía trazada: el año pasado Ducati lo eligió como probador de la nueva moto de 850cc, aprovechando su larga familiaridad con los neumáticos Pirelli tras años en Superbike. Después llegó la llamada de emergencia en las dos últimas carreras de la temporada 2025, cuando sustituyó al lesionado Marc Márquez en Portimao y Valencia, logrando dos decimoquintos puestos en condiciones nada ideales (aprender una categoría nueva en un fin de semana de carrera, como pueden imaginar, es una proeza para cualquiera).
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Más significativo fue, en cambio, el posterior test colectivo de Valencia, donde Bulega alineó rápidamente sus tiempos con los de las otras Ducati oficiales: todas señales que parecían indicar una dirección precisa, dado también el talento que Nicolò ha demostrado una y otra vez a lo largo de sus años al más alto nivel.
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El problema es que las Desmosedici GP para 2027 están casi todas ocupadas: Marc Márquez está confirmado en el equipo oficial, acompañado por el recién llegado Pedro Acosta procedente de KTM. Pecco Bagnaia, como ya sabemos, se marchará a Aprilia, mientras que Di Giannantonio y Aldeguer ocuparán el box del VR46.
En el Gresini Racing, que pierde a sus dos pilotos actuales (Aldeguer se va al VR46, Álex Márquez a KTM), aterrizará el talento de Moto2 Daniel Holgado, mientras que para el segundo asiento circula con insistencia el nombre de Enea Bastianini: cinco plazas de seis ya asignadas, y la sexta está lejos de estar libre.
Quien describe la situación con honestidad es el representante de Bulega, Alberto Martinelli: a día de hoy no existe una propuesta escrita sobre la mesa y Nicolò no es la primera opción; de lo contrario, como subraya el propio Martinelli, ya estaría todo cerrado. También pesan factores extra-deportivos: los equilibrios de nacionalidad que el «paddock» de MotoGP suele considerar en sus dinámicas de mercado, un aspecto que penaliza a quienes no encajan en los perfiles prioritarios de los equipos, independientemente del valor técnico demostrado.
Por ahora, sin embargo, no hay plan B. Mientras quede una puerta entreabierta, el objetivo sigue siendo uno solo: el sueño sigue vivo, pero el tiempo apremia y el mercado no espera a nadie, ni siquiera a quien está dominando el campeonato de SBK y merecería ese puesto sin ninguna duda.
Foto: Ducati Corse