Hay acciones, sobre todo en el automovilismo, que pueden hacer que un nombre sea icónico al instante: este es el caso de Alex Zanardi, con el legendario adelantamiento en el sacacorchos de Laguna Seca.
El mundo se ha despertado esta mañana con una trágica noticia, la de la muerte de Alex Zanardi, un piloto fantástico y, sobre todo, un hombre fantástico. Entre las mil aventuras de su carrera, la que más ha quedado grabada en los aficionados del motor (especialmente al otro lado del océano) se remonta sin duda a 1996, cuando el piloto italiano corría en el campeonato CART.
Nos encontramos en la última etapa del campeonato CART de 1996. El Championship Auto Racing Teams fue el campeonato de monoplazas más prestigioso de América durante más de una década, entre los años ochenta y noventa y, precisamente, Zanardi había buscado el éxito en esta categoría.
El italiano, a bordo de un Reynard-Honda del equipo Target Chip Ganassi, se encontraba persiguiendo al líder Bryan Herta. Este último había dominado prácticamente toda la carrera hasta ese momento y se disponía a conseguir el primer éxito de toda su carrera. Alguien, detrás de él, no pensaba de la misma manera.
El trazado americano es conocido por sus infinitas subidas y bajadas, desde la primera curva, para luego llegar a la famosísima curva del sacacorchos, The Corkscrew, con una pendiente total del 13.1%, algo fuera de lo normal para coches de monoplazas. Zanardi no lograba superar a su rival directo, por lo que tuvo que inventar algo fuera de lo común.
El piloto boloñés decide intentar el ataque por el interior de la curva, algo absurdo y nunca visto antes. Pronto se da cuenta de que la maniobra es muy difícil, pero Alex, como de costumbre, no se desanima. La chicane, tras el giro a la izquierda, se vuelve muy estrecha a la derecha y Zanardi decide cortarla por la grava, adelantando a Herta fuera de la pista. Un adelantamiento histórico, nunca visto antes, que pasa a la historia. Zanardi se convierte en un ídolo en los Estados Unidos, mientras que Herta se convierte en “aquel que fue adelantado en el sacacorchos”.
Una maniobra audaz, arriesgada, pero decisiva, que deja grabado el nombre del piloto italiano en los libros de historia del automovilismo. Solo un hombre intrépido como él podía intentar un adelantamiento semejante y convertirse en leyenda de esta manera.
Foto: NBC Sports, BMW