En las negociaciones que llevarían a Mercedes a adquirir Alpine, llegan importantes novedades desde Inglaterra
En las últimas semanas se hablaba cada vez más de una posible negociación entre Mercedes y Alpine. El motivo principal que reunió a Toto Wolff y Flavio Briatore en la mesa fue, sin duda, la compra del 24% de las acciones del equipo de Enstone.

De hecho, Toto, además de ser el legendario jefe de equipo de la estrella de Stuttgart, también es accionista y CEO de Mercedes, y durante meses ha vislumbrado posibilidades de inversión precisamente en Alpine. Posibilidades que, sin embargo, se desvanecieron definitivamente hace unas horas.
El resultado de la negociación y el factor Horner
Tras la entrada del equipo de Enstone en el «mundo» de los motorizados por Mercedes (sustituyendo a Aston Martin, que pasó a Honda), las relaciones entre Mercedes y Alpine se han estrechado más que nunca.

Si bien en la F1 es habitual cambiar de proveedor de motores (recordando que Alpine estaba motorizada por Renault), ciertamente no es usual ver inversiones directas y cuotas de acciones en juego entre un equipo y otro. Tras las duras críticas dirigidas por Zak Brown al dúo Red Bull-Racing Bulls, según las cuales Milton Keynes se dotaba claramente de los datos de dos túneles de viento y dos monoplazas distintos, una posible alianza entre Alpine y Mercedes habría agitado aún más las aguas.
Sin embargo, la BBC se encargó de «calmar» las aguas, decretando desde Inglaterra el fin de las negociaciones entre Enstone y Brackley. El motivo es única y lógicamente económico: de hecho, Mercedes habría declarado ‘desproporcionado y excesivo’ pagar 720 millones de dólares al fondo estadounidense Otro Capital, el verdadero dueño de las acciones de Alpine.

Como también ha destacado FormulaPassion.it, Renault seguiría gestionando las operaciones al menos hasta septiembre, y desde la sombra gozaría de poder de veto en las negociaciones entre Otro Capital y los posibles compradores. Por ello, es plausible esperar novedades a partir del otoño de este año, siendo Christian Horner el principal interesado.
El exjefe de equipo de Red Bull, también implicado en la negociación con los chinos de BYD, siempre ha estado compitiendo con Wolff en este ámbito y, aprovechando la salida de escena del austriaco, podría dar pronto el golpe.