Nikolas Tombazis ha expresado la postura de la FIA sobre el reglamento de F1 para 2026, abordando una vez más el espinoso tema de la propulsión eléctrica
El reglamento deportivo de 2026 sigue generando controversia. Aunque la reunión del pasado 20 de abril entre los directores de equipo y la FIA parecía haber devuelto la calma al paddock tras algunos ajustes en las normas vigentes, las dudas persisten.
A pesar de que aún queda mucho por ver, con Miami como el primer gran examen para encauzar este año, las decisiones tomadas a principios de temporada siguen sin convencer a todos los actores involucrados.
«Valoración excesivamente optimista»: Las palabras de Tombazis
Uno de los grandes protagonistas de estas últimas semanas ha sido, sin duda, Nikolas Tombazis. Con la actividad en pista detenida durante más de un mes, las voces de la cúpula de la FIA han tomado el relevo. En esta ocasión, el propio Tombazis, a menudo blanco de críticas, ha manifestado sus dudas sobre el componente eléctrico.
«Registramos una presión decidida por parte de varios actores clave para que la aportación eléctrica fuera mucho más relevante«.
Afirmó Tombazis. «Sin embargo, es probable que el potencial real de esta tecnología fuera objeto de una valoración excesivamente optimista, y esta dinámica nos convenció para optar por un equilibrio paritario del 50% entre ambos componentes de propulsión«.
Tombazis admitió así el error de cálculo al intentar igualar la potencia eléctrica con la térmica de forma inmediata en las nuevas unidades de potencia. Asimismo, se refirió a la novedad del sistema ADUO, un tema que ha tratado recientemente: «Nuestra prioridad es ofrecer una ventana de desarrollo suplementaria a quienes se han quedado atrás, un factor que consideramos determinante«.
Precisó el ingeniero griego: «Esto se hará sin restar importancia al mérito técnico: quien diseñe la unidad de potencia más eficiente mantendrá su ventaja competitiva. No tenemos intención de regalar puntos a quienes están en posición de persecución».